¿Cuántas veces creíste que abandonar un hábito se debía a tu falta de fuerza de voluntad?
Déjame decirte que, si estás leyendo esto, probablemente seas de las personas que sí tienen la determinación necesaria para cumplir con su lista de tareas —o “misiones diarias”, como me gusta llamarlas—. El motivo real por el cual, luego de unas semanas, dejás de cumplirlas por falta de fuerza de voluntad sino por una falta de diseño en tu sistema.
El sistema que te ayuda a cumplir en tus días malos
Es gratificante sentarse con una hoja en blanco, planificar la semana, arrancar el lunes completando misiones y tachándolas de la lista. Pero, ¿qué pasa el martes cuando tu hijo no puede ir al colegio porque se enfermó? ¿O cuando un cliente te sale con un pedido imprevisto que te demanda todo el día del viernes?
Los imprevistos surgen, y tu estructura tiene que estar preparada para los días difíciles. Un día en el que dormiste solo 3 horas o tuviste que atender una urgencia familiar no se puede ejecutar igual que un día perfecto donde descansaste óptimamente unas 7 u 8 horas. Necesitás un sistema para días malos para que tu racha de cumplimiento nunca se detenga.
Amigarte con la constancia antes que con la intensidad
Veo a personas hiperdisciplinadas sentir una enorme frustración por no poder sostener un ritmo de alto rendimiento irreal: dos horas de entrenamiento, 30 minutos de idioma, 2 horas de tiempo de calidad familiar, 9 horas de trabajo eficiente, meditación, lectura y actividad creativa.
No digo que no puedas realizar varias de estas actividades, pero pretender hacer todas juntas, todos los días del año, es insostenible. ¿Por qué poner la vara en las nubes esperando rendir al 100% los 365 días?
Muchas veces confundimos velocidad con movimiento. Dedicás dos horas a tu marca personal sin hacer nada que realmente mueva la aguja. ¿Importa la paleta de colores de tu web si todavía no publicaste contenido esta semana? ¿Es necesario entrenar dos horas, 6 días a la semana, o con 45 minutos tres veces por semana alcanza? ¿Necesitás leer una hora entera o con 10 páginas enfocadas en aplicar una sola idea es suficiente?
Es la presión idealizada que nos imponemos a nosotros mismo la que nos lleva al estrés y al desborde, cuando lo que realmente necesitamos es planificar un mínimo innegociable que se cumpla incluso en los peores días, manteniendo esa cadena de cumplimiento intacta.
Cómo prepararte para los días difíciles
Definí tu mínimo innegociable. Si solo pudieras cumplir una sola acción por cada área (salud, negocio, familia, relaciones), ¿cuál sería? La regla es elegir solo una: aquella que genere el 80% de los resultados.
Es mucho más significativo que lleves a la práctica las ideas de un solo libro al mes a que leas un libro por semana sin aplicar nada. Acumular información no trae resultados por sí solo. En tu marca personal, es más valioso publicar un contenido semanal que pasar horas eligiendo el diseño. A veces te movés mucho, pero solo estás girando en círculos.
Espero que puedas llevar a la práctica las ideas de este artículo para saber cómo responder cuando el día se complica. Si creés que este artículo le puede servir a alguien más, compartilo.
Dejame en los comentarios: ¿Cuál es esa única acción mínima que vas a llevar a la práctica esta semana? Y si todavía no lo hiciste, te invito a suscribirte al newsletter para formar parte de la comunidad.
Buen fin de semana.
— Hernán Orgaz
